El despliegue de vacunas más rápido de la historia, la meta de una nueva alianza mundial contra el coronavirus

La ONU, su agencia de salud, y líderes mundiales del sector público y privado anunciaron una alianza mundial para acelerar la vacuna contra el COVID-19 y hacerla accesible para toda la humanidad. La iniciativa también busca proveer tratamientos y herramientas en la lucha mundial contra la pandemia.

La Organización Mundial de la Salud presentó este viernes una alianza para buscar y distribuir las herramientas sanitarias de manera universal para la lucha contra el COVID-19, como la vacuna, los métodos de diagnóstico y los tratamientos.

El director de la Organización, el doctor Tedros, explicó que desde enero han estado trabajando con miles de investigadores en todo el mundo. Ahora se trata de impulsar estos proyectos y de asegurar que “todo el mundo tenga acceso a todas las herramientas” contra el coronavirus.

“El mundo necesita estas herramientas y las necesita rápido. Experiencias pasadas nos han enseñado que incluso cuando existen, no han estado disponibles igualmente para todos. No podemos permitir que eso ocurra”, sostuvo Tedros.

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, dijo que la reacción del mundo debe ser solidaria.

“El COVID-19 no distingue sin un país es grande o pequeño, rico, de renta media o pobre. De igual manera, la reacción global no debe hacer distinciones”, explicó.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, aseguró que la solidaridad y el multilateralismo son el único camino hacia adelante. “Tenemos que dejar atrás los esfuerzos individuales fragmentados e ir hacia una aproximación colaborativa. La magnitud de la inversión necesaria, los riesgos que conlleva, el miedo de los mercados reguladores son obstáculos reales en la búsqueda de una vacuna. Ninguna compañía privada, Gobierno, o país por sí solo puede sobrepasarlos”, aseguró.

Los presidentes de Francia, Ruanda, y Sudáfrica también hicieron parte del lanzamiento de la alianza, que se hizo de manera virtual.

“Un mundo libre de COVID-19 requiere el esfuerzo de salud pública más masivo en la historia mundial“, dijo el Secretario General de la ONU, António Guterres, hablando desde Nueva York.

“Los datos deben ser compartidos, la capacidad de producción preparada, los recursos movilizados, las comunidades involucradas y la política reservada. Sé que podemos hacerlo. Sé que podemos poner a las personas primero”, agregó.

Nadie está a salvo

Guterres subrayó que, en un mundo interconectado, nadie está a salvo de la nueva enfermedad por coronavirus.

COVID-19 no respeta fronteras. COVID-19 en cualquier lugar es una amenaza para las personas en todas partes”, dijo.

El virus surgió por primera vez en Wuhan, China, en diciembre pasado y fue declarado una emergencia de salud pública internacional un mes más tarde. Hasta ahora, ha habido más de 2.6 millones de casos en todo el mundo y casi 182.000 muertes.

La crisis de salud también ha afectado desde la economía global, hasta la educación, el empleo y los viajes.

Desde enero, la Organización Mundial de la Salud  ha estado trabajando con miles de investigadores en todo el mundo para acelerar y rastrear el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad.

La OMS también ha desarrollado diagnósticos que están siendo utilizados por varios países, y actualmente está coordinando un ensayo clínico “solidario” de cuatro terapias para tratar el virus.

Una colaboración histórica

Tedros describió la iniciativa como “una colaboración histórica”, ya que reúne el poder combinado de varias organizaciones.

La alianza mundial de vacunas, GAVI, se encuentra entre los socios clave que trabajan para acelerar el desarrollo de las herramientas COVID-19.

“Necesitamos diseñar y entregar un programa de vacunas para obtener miles de millones de dosis a una velocidad y escala nunca contempladas, y mucho menos logradas: el despliegue de vacunas más rápido en la historia”, dijo Seth Berkley, Director Ejecutivo de la alianza.

La industria biofarmacéutica también está lista para aportar su conocimiento único a la asociación, así como su experiencia y conocimientos, incluso en la construcción de redes de fabricación y distribución.

“Hoy, los científicos del sector público y privado tienen las claves de nuestro objetivo común: el rápido final de la pandemia de COVID-19“, dijo Thomas B. Cueni, director general de la Federación Internacional de Fabricantes de Productos Farmacéuticos.

“En la lucha contra COVID-19, debemos asegurarnos de que nadie se quede atrás. Solo tendremos éxito en este viaje juntos”.

Una conferencia de donantes

La Comisión Europea organizará el 4 de mayo una Campaña de Promesas Globales y una campaña de reabastecimiento para recaudar 7500 millones de euros para apoyar el aumento de los diagnósticos y tratamientos de COVID-19.

Sin embargo, este es solo el primer paso, ya que vencer al virus requerirá acciones sostenidas en muchos frentes, dijo Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión.

“Necesitamos desarrollar una vacuna, debemos producirla y desplegarla en todos los rincones del mundo, y ponerla a disposición a precios asequibles. Esta vacuna será nuestro bien común universal”, afirmó.

El lanzamiento de la iniciativa se produce unos días después de que Estados Unidos anunciara la congelación de fondos para la Organización en plena pandemia.