La tierra, un recurso vital

El último reporte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) muestra soluciones que reducirían el calentamiento global por debajo de 2 grados centígrados.

El estudio señala que para lograr esto es de vital importancia reducir las emisiones de todos los sectores, incluyendo la agricultura y la alimentación.

Aquí los detalles.

¿Qué es el IPCC?

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) fue creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de Meteorología (OMM) con el propósito de preparar revisiones comprehensivas del cambio climático en el mundo y generar recomendaciones con respecto a los recientes descubrimientos científicos, el impacto social y económico y finalmente, crear respuestas estratégicas y formas de incluirlas en todos los países. Este año, la mayoría de los autores pertenecen a países en vías de desarrollo, convirtiendo este informe en el primer reporte con más autores de naciones en vías de desarrollo que de desarrolladas.

Emisiones

El estudio señala que, para poder mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados, es de vital importancia reducir las emisiones de todos los sectores, incluyendo la agricultura y la alimentación. Asimismo, las tierras deben mantener su nivel de producción, garantizando seguridad alimentaria a pesar del crecimiento poblacional de los últimos años y de los efectos negativos que el cambio climático ha tenido en la vegetaciónHans Otto Porter, Miembro de la mesa directiva del Grupo de Trabajo 2 del IPCC, señala que se debe mantener un enfoque en la sostenibilidad:

“Las tierras que actualmente son usadas, no solo podrían alimentar a toda la población en medio del cambio climático, también pueden proveer suficiente biomasa para crear energía renovable. No obstante, al igual que para la conservación y restauración del medio ambiente, son necesarias acciones de mayor alcance en muchas áreas de trabajo.”

Desertificación

Del mismo modo, el informe hace hincapié en la problemática que rodea a la desertificación y la degradación de tierras. Alrededor de 500 millones de personas viven en zonas áridas, las cuales son más vulnerables a sequías, heladas y otras formas de degradación. Cuando la tierra es degradada, se vuelve menos productiva, restringiendo la variedad de cultivos que pueden crecer en el área, lo que incide en el cambio climático. El manejo sostenible de tierras es una forma de proteger a las comunidades de los impactos que traen la erosión y el deslizamiento de suelo.

Seguridad alimentaria

El estudio resalta que el cambio climático afecta gravemente a los cuatro pilares de la seguridad alimentaria: disponibilidad, acceso, uso y estabilidad. Cerca de un tercio de la comida producida es desechada o pérdida, si estas pérdidas fueran evitadas se podría reducir significativamente la emisión de gases de efecto invernadero. Según Debra Roberts, Miembro de la mesa directiva del Grupo de Trabajo 2 del IPCC, una dieta saludable basada en vegetales, acompañada de legumbres, frutas, granos y una variedad de animales, produciría sistemas sostenibles que reducirían los gases de efecto invernadero, garantizando la producción de una variedad de plantas que reducirían la degradación de tierras y facilitan una mayor resiliencia de las personas a cambios de clima extremos.  En resumen, un enfoque en sostenibilidad junto a acciones tempranas ofrece una mejor oportunidad para afrontar el cambio climático, reduciendo la desigualdad, aumentando la nutrición y mitigando los desechos de comida. Este aumento de resiliencia en los sistemas de alimentación genera mayor disponibilidad de suelos para la creación de bioenergía, generando una mejor producción, mientras se mantiene la protección de los ecosistemas y bosques.

A pesar de que no hay una solución perfecta para el cambio climático, es la responsabilidad de las sociedades cambiar la relación que el ser humano tiene con el planeta. El uso de métodos de agricultura y ganadería responsables es igual de importante que la inversión en sistemas de bajas emisiones de gases de efecto invernadero. En ese sentido, existen muchas oportunidades para mejorar el uso de la tierra y el manejo de bosques, que la agricultura industrial y la industria alimentaria podrían adoptar para contribuir a reducir el cambio climático.

Fotos: Mónica Suárez/PNUD Perú y Adrián Portugal/PNUD Perú