El grupo de ayuda de la ONU advierte que alrededor de 1,000 afganos huyen de sus hogares a diario

El grupo humanitario de las Naciones Unidas ha informado que desde inicios del año, alrededor de 1,000, afganos han abandonado sus hogares debido a los enfrentamientos diarios y trabajadores humanitarios luchan por satisfacer las necesidades de aquellos que están huyendo de provincias fuertemente golpeadas, como es el caso de Kunduz, Herat y Uruzugan.

Según un informe elaborado en abril y recientemente publicado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), la principal historia humanitaria del año es el gran número de personas que abandonan sus hogares para salvar sus vidas, con cerca de 118,000 en movimiento en los primeros cuatro meses del año.

Específicamente en Kunduz, la OCHA informó que la primavera en la provincia noreste “ha sido trágicamente colmada con conflictos y sufrimiento”, provocando un extraordinario desplazamiento de más de 22,400 personas. Los civiles parecen estar atrapados en el fuego cruzado entre una “ofensiva de primavera” lanzada por actores no estatales y medidas subsiguientes puestas en marcha por las fuerzas del gobierno.

Alrededor de 14,000 personas que huían por sus vidas fueron forzadas de la ciudad de Kunduz a áreas remotas donde el conflicto está más activo. El ambiente de inseguridad y las limitaciones de acceso crearon graves desafíos en la entrega de ayuda humanitaria.

A medida que la violencia continuó después de mediados de abril, familias fueron forzadas a huir y buscar seguridad con miembros de la familia y vecinos que abrieron sus puertas para ofrecer refugio en medio del caos. “Cuando realizamos la evaluación de necesidades iniciales, hasta seis familias vivían en una casa”, informó Syed Zaheer, oficial de asuntos humanitarios de la OCHA, que ayudó a dirigir la misión de evaluación conjunta.

La situación de seguridad en la provincia de Kunduz continuó deteriorándose en forma rápida, informó la OCHA. Y como el desplazamiento incrementó, las agencias de ayuda priorizaron ayuda humanitaria urgente para las 7,000 personas desplazadas; sin embargo, en muchos casos uno de los más grandes desafíos es llegar a las familias necesitadas más vulnerables.

Según el informe, como la batalla se prologó por el control territorial en todos los siete distritos de Kunduz, las familias fueron desplazadas a áreas más remotas e inseguras donde las agencias humanitarias siguen luchando para ganar acceso.

Aunque el acceso físico hacia familias desplazadas sigue siendo un reto, debido a los dispositivos explosivos improvisados, operaciones militares y cierre de carreteras; las agencias humanitarias consiguen entregar comida muy necesaria, apoyo nutricional, refugio de emergencia, artículos no comestibles y atención médica.

“Las familias desplazadas en Kunduz han soportado episodios reiterados de sufrimiento, algunos se desplazaron dos o tres veces, aumentando su vulnerabilidad”, explicó el jefe de la subdependencia de la OCHA, Gift Chatora. “Hemos visto las consecuencias perjudiciales cuando familias desplazadas son inaccesibles a la ayuda humanitaria, los niños quedan excluidos de la educación, nutrición y asistencia médica básica; mientras que los padres pierden su sustento y medios para mantener a sus familias”.

Traducción no oficial realizada para el Centro de Información de las Naciones Unidas para el Perú
Lima, mayo de 2016