Javier Pérez de Cuéllar

Quinto Secretario General de las Naciones Unidas

Javier Pérez de Cuéllar

Único latinoamericano hasta ahora en ejercer el máximo cargo en las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar inició su trabajo de Secretario General 1º de enero de 1982. Cinco años después, la Asamblea General le renovó su mandato por otro período, de enero de 1987 a diciembre de 1981.

Abogado y diplomático de carrera, Javier Pérez de Cuéllar nació en Lima, Perú, el 19 de Enero de 1920. Ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores en 1940 y al cuerpo diplomático peruano en 1944. Paralelamente ejerció la docencia superior como profesor de Derecho Internacional en la Escuela Diplomática de Perú y profesor de Relaciones Internacionales en la Academia de Guerra Aérea del Perú.

En 1961, fue ascendido al rango de Embajador, y desde entonces representó al Perú como Embajador en Suiza, la exUnión Soviética, Polonia y Venezuela. Diez años más tarde, fue nombrado por el gobierno peruano como Representante Permanente del Perú en las Naciones Unidas, cargo que mantuvo hasta 1974. En 1973 y 1974 representó al Perú en el Consejo de Seguridad, desempeñando la función de Presidente del Consejo durante los acontecimientos de Chipre en Julio de 1974.

En Setiembre de 1974, Pérez de Cuéllar fue designado por las Naciones Unidas como Representante Especial del Secretario General en Chipre, puesto que ocupó hasta diciembre de 1977. El 27 de Febrero de 1979 fue nuevamente llamado por la ONU y nombrado Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Políticos. Desde Abril de 1981, y cuando aún estaba en este puesto, desempeñó funciones de Representante Personal del Subsecretario General para Afganistán.

En Mayo de 1981 retornó a Lima, al Ministerio de Relaciones Exteriores. Su permanencia en la capital peruana sería breve. A fines de ese año, la Asamblea General lo nombró unánimemente como Secretario General de la ONU para el período 1982-1986. Luego hizo lo mismo para un segundo período consecutivo.

Su permanente vocación y persistencia por lograr la paz en el mundo y promover la cooperación internacional entre países grandes y chicos, le valieron una serie de reconocimientos internacionales. En el primer año de su segundo mandato, en octubre de 1987, recibió el Premio “Príncipe de Asturias” de cooperación Iberoamericana. En enero de 1989, fue también galardonado con Premio “Olof Palme de Entendimiento Internacional y Seguridad Común” que le entregó el Fondo Conmemorativo Olof Palme. Un mes después, recibió el Premio “Jawaharlal Nehru de Entendimiento Internacional”.

En julio del 2000, el gobierno de transición del Perú nombró a Don Javier como Ministro de Relaciones Exteriores y Presidente del Consejo de Ministros. Mantuvo el cargo hasta julio del siguiente año cuando tomó el poder el nuevo gobierno presidido por el doctor Alejandro Toledo. Ha sido Embajador del Perú en Francia.