Cascos Azules

Cascos azules de las Naciones Unidas

Foto: Naciones Unidas/Eskinder Debebe

Operaciones de paz de la ONU

El mantenimiento de la paz y la seguridad ha sido la principal preocupación y tarea de Naciones Unidas desde su creación en 1945. El artículo primero de la Carta de la ONU destaca, precisamente, que el primer propósito de la Organización es “mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin tomar medidas colectivas eficaces para prevenir, eliminar las amenazas a la paz y suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz, y lograr por medios pacíficos, conforme a los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias…”

Aunque en la esfera del mantenimiento de la paz la ONU realiza diversos esfuerzos y tareas —la diplomacia preventiva, por ejemplo— el aspecto más visible en este campo es el trabajo que realizan las operaciones de mantenimiento de paz.

Estas operaciones están integradas por fuerzas multinacionales —personal militar y policial designado y enviado por los Estados Miembros— que, bajo el mando de la ONU, tienen como misión ayudar a controlar y resolver conflictos entre países o grupos enfrentados (no son parte de un ejército de la ONU). Juegan un rol de tercero imparcial que contribuye a establecer y mantener el cese del fuego y a crear una zona de separación entre las partes enemigas. Estas fuerzas no intervienen en asuntos internos del país en donde se hallan.

Las operaciones son autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, en respuesta a situaciones graves que ponen en peligro la paz y la seguridad en cualquier parte del mundo. Solamente pueden establecerse con la aprobación de los países donde ocurre el conflicto o la emergencia. El Consejo decide las funciones, el tamaño, el alcance y la duración de la operación, y el presupuesto de la operación es sometido a aprobación por la Asamblea General.

Hay dos tipos de operaciones de paz: las fuerzas de mantenimiento de paz y las misiones de observadores. Las primeras están compuestas por efectivos militares y policiales conocidos como “Cascos Azules” por el casco que llevan. Ellos portan armas ligeras que sólo pueden ser usadas en defensa propia. Los miembros de las misiones de observadores no portan armas y llevan una boina de color azul.

Las operaciones de paz han ido ampliando su rol de acuerdo a las necesidades de un mundo en evolución. Originalmente, solo tenían como misión vigilar/supervisar la paz entre naciones (cese del fuego, tregua). Pero, desde la última década —especialmente desde el fin de la Guerra Fría— las fuerzas de paz están, asimismo, tomando parte en las labores de ayuda humanitaria a los afectados por las guerras, ayudando a los refugiados y desplazados internos, entre otras tareas.

La primera operación de paz se creó en 1948; fue la llamada Organización de las Naciones Unidas para la Supervisión de la Tregua (UNTSO, por sus siglas en inglés) y se le encargó supervisar el cumplimiento de los acuerdos después de la primera guerra árabe-israelí. Sigue vigente hasta el presente.

Desde entonces han existido 63 operaciones de paz. En la actualidad hay 17 operaciones en actividad, integradas por cerca de 37 mil efectivos militares y policiales procedentes de 89 naciones.

En 60 años de vigencia, las fuerzas de paz de la ONU han salvado miles de vidas, pero también han perdido las propias. Desde 1948 hasta la fecha, han muerto en acción 2,392 efectivos. Cuatro de ellos eran peruanos que se encontraban participando en las misiones de paz en Mozambique (uno) y Egipto (tres).

El costo de las operaciones de paz desde 1948 suma alrededor de 47,190 millones de dólares.

En reconocimiento a su invalorable contribución a la paz mundial, en 1988 los Cascos Azules de la ONU fueron galardonados con el Premio Nóbel de la Paz.