El Día Mundial del Retrete, hablemos con claridad de un tema que a menudo se elude

Muchas personas se sentirán avergonzadas u ofendidas ante la próxima celebración del Día
Mundial del Retrete y el creciente debate sobre la importancia de gestionar los excrementos
humanos; otras preferirán evitar el tema.

Sin embargo, no se puede ignorar la crisis de saneamiento existente en múltiples partes del mundo ni su repercusión en la naturaleza.

Un reciente informe de situación de las Naciones Unidas indica que, a falta de solo 12 años
para que finalice el plazo, estamos muy lejos de lograr el objetivo de desarrollo sostenible
de que todo el mundo disfrute de saneamiento en 2030.

Estas cifras contribuyen a un total global de 4500 millones de personas que viven sin
saneamiento gestionado de forma segura y 892 millones de personas que practican la
defecación al aire libre.

Se está incumpliendo de forma generalizada la necesidad de captar y tratar adecuadamente
los excrementos humanos, lo que está convirtiendo el entorno en una cloaca.

En las calles y campos cercanos a las viviendas, los excrementos humanos propagan
enfermedades mortales, contaminando los recursos hídricos y la tierra de cultivo que las
comunidades necesitan para vivir.

Por eso, no solo debemos construir más retretes para quienes no tienen. Debemos construir
más retretes que funcionen en armonía con los ecosistemas.

Las soluciones de saneamiento basadas en la naturaleza aprovechan el potencial del medio
natural para tratar los excrementos urbanos antes de devolverlos al entorno.

La mayoría de soluciones de saneamiento basadas en la naturaleza suponen, esencialmente,
la protección y gestión de vegetación, suelos y humedales, incluidos ríos y lagos. Por
ejemplo, las letrinas de compostaje captan y tratan los excrementos humanos in situ para
producir un suministro gratuito de fertilizante para las cosechas. Los humedales artificiales y
los juncales filtran los contaminantes del agua residual antes de liberarla de nuevo en los
cursos de agua.

Este tipo de tecnologías, que aumentan la cobertura de los servicios de saneamiento al
tiempo que protegen la naturaleza, deben adquirir un mayor protagonismo mientras
trabajamos para lograr el objetivo de desarrollo sostenible de retretes para todos en 2030.

El lema de la campaña coordinada por Naciones Unidas para el próximo Día Mundial del
Retrete es «Cuando la naturaleza llama», un juego de palabras con un significado muy serio.
La naturaleza nos está enviado un mensaje que debemos escuchar y ante el que debemos
actuar con urgencia.

Nuestros ecosistemas no pueden absorber el creciente volumen de heces sin tratar. Y miles de millones de personas no pueden seguir enfrentándose a las enfermedades y
humillaciones que provocan la falta de saneamiento o su ineficacia.

Si la situación continúa así, la crisis de saneamiento minará la ambición global de la agenda
2030: construir sociedades más seguras y resilientes en un planeta saludable.

Con solo 12 años por delante para llegar al plazo de 2030, hemos de redoblar nuestros
esfuerzos para proporcionar acceso universal al saneamiento, sin dejar a nadie atrás, por el
bien de las personas y del planeta.

Por Rolf Luyendijk, Director Ejecutivo del Consejo de Colaboración para el Abastecimiento de
Agua y Saneamiento auspiciado por las Naciones Unidas, en nombre del Grupo de Trabajo
de ONU-Agua para el Día Mundial del Retrete