Día Mundial de la Salud Mental

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como un ‘‘estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad’’.

Los problemas de salud mental afectan a cualquiera, nadie es inmune; sin embargo, el riesgo es más alto en las personas pobres, sin techo, desempleados, víctimas de violencia, migrantes, refugiados, poblaciones indígenas, entre otros. Los trastornos y enfermedades de salud mental se encuentran incluidos en el grupo de Enfermedades No Transmisibles (ENT), que mata a 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que se producen en el mundo. La prevención y el control de las ENT pueden ayudar a reducir los factores de riesgo.

No obstante, a pesar de su importancia e impacto, ya que afecta a millones de personas, el bienestar mental y los trastornos mentales no reciben la misma atención que los males físicos.

Entre los trastornos mentales frecuentes se encuentra la depresión. Esta se caracteriza por la presencia de tristeza o pérdida de interés o placer, falta de autoestima, trastorno de sueño, trastorno de apetito y falta de concentración. La depresión puede afectar el desempeño de una persona en el trabajo o en la escuela, así como también las relaciones personales y manera de afrontar la vida. Según datos de la OMS, más de 300 millones de personas en el mundo son afectadas por este trastorno. Asimismo, es la principal causa mundial de discapacidad, que suele afectar más a las mujeres que a los hombres.

Se sabe también que más de la mitad de las personas con depresión en el mundo no reciben tratamiento; en algunos países incluso más del 90% no lograr obtenerlo.

En su estado más grave, este trastorno puede llevar al suicidio. De acuerdo con cifras de la OMS, cada año cerca de ochocientas mil personas se suicidan. Por cada suicidio, existen muchas tentativas. Este acto es la segunda causa principal de defunción en el grupo de personas de 15 a 29 años. Otro detalle que también resalta es que el 79% de todos los suicidios se producen en países de ingresos bajos y medianos.

Otro trastorno mental grave es la esquizofrenia. Esta afecta a más de 21 millones de personas en el mundo, en base a datos de la OMS. Se caracteriza por una distorsión del pensamiento y hasta de la conciencia de sí mismo. Las personas esquizofrénicas suelen ser estigmatizadas y discriminadas. Es importante saber que este trastorno es tratable; los medicamentos y apoyo psicosocial son eficaces. Sin embargo, más del 50% de personas con este trastorno no recibe atención apropiada; el 90% de estos vive en países de renta media y baja.

Existe un estigma en torno a los trastornos mentales, el cual impide que muchas personas busquen ayuda. Es urgente luchar contra este tabú para que la salud mental se convierta en una prioridad de la salud pública.