Los desafíos que afrontan las pescadoras del lago Chad

Más mujeres están involucradas en la venta de pescado en la región de la Cuenca del Lago Chad en África central. Foto: UN News/Dan Dickinson.

Son las ocho de la mañana y Falmata Mboh Ali, de 50 años, rema su pequeña canoa a las orillas del lago Chad en Bol, un pequeño pueblo a 160 kilómetros al norte de la capital de Chad, N’Djamena.

En sus redes tiene quizás cincuenta peces, una captura bastante buena, dado que ella comenzó a pescar cinco horas antes. Pero, no es suficiente para alimentar a sus 11 hijos.

“Puedo vender este pescado y usar ese dinero para comprar grano para alimentar a mi familia”, dijo Ali. “Pero el grano no da para mucho. He estado pescando durante veinte años y cada vez es más difícil capturar peces¨.

Chad es uno de los países más pobres del mundo. El 87 por ciento de la población rural vive por debajo del umbral de pobreza.

Pero la pesca, ha sostenido tradicionalmente comunidades en el área de la cuenca del lago Chad, dando sustento a casi 30 millones de personas que viven a lo largo de sus costas en Chad, pero también en Camerún, Nigeria, y Níger.

Puedo vender este pescado y usar ese dinero para comprar grano para alimentar a mi familia.

Foto: UN News/Dan Dickinson.

Sin embargo, el enorme lago que antaño cubría 250,000 kilómetros ahora se ha reducido a una décima parte de su tamaño original, en gran parte debido a la gestión insostenible del agua y los efectos corrosivos del cambio climático.

Con el pescado más escaso y los pescadores viajando más lejos para encontrarlos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)  ha intervenido para ofrecer apoyo.

“Nos ha ayudado un proyecto que ha suministrado nuevas redes, por lo que mi captura está aumentando”, continuo Ali. “Así que tengo la esperanza de que la vida de mi familia pueda mejorar“.

La situación precaria en que se encuentran ahora las personas locales se ha visto agravada por la inseguridad relacionada con las actividades del grupo terrorista islámico Boko Haram, en toda la región del lago Chad.

Nos ha ayudado un proyecto que ha suministrado nuevas redes, por lo que mi captura está aumentando.

La insurgencia que el grupo ha montado en el noreste de Nigeria y los países vecinos ha desplazado a más de dos millones de personas y provocado una crisis humanitaria. La ONU estima que alrededor de cuatro millones de personas no tienen suficiente para comer.

Y si más refugiados huyen a Chad para evadir el conflicto en el Centro de África, es probable que la crisis alimentaria y nutricional empeore.

Tal vez no sea sorprendente que la región del Lago Chad se encuentre entre las más pobres del mundo, donde el acceso a alimentos, servicios de salud, y educación es extremadamente bajo.

Las pescadoras, como Falmata Mboh Ali, explicaron los desafíos que enfrentan a una delegación conjunta de alto nivel de las Naciones Unidas y la Unión Africana, que visitó Bol el jueves y que también incluyó a la Ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Margot Wallström.

La Enviada Especial de la Unión Africana para la Mujer, la Paz y la Seguridad, Bineta Diop, que formó parte de la misión, dijo: “Los desafíos son grandes, pero podemos actuar. Los roles de género están cambiando, las mujeres ahora salen a pescar, cuando antes eran hombres, así que están jugando un papel más importante en la sociedad “.

Las medidas adoptadas por las pescadoras son pequeñas pero significativas, según la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, que dirige la delegación que visita Chad.

Foto: UN News/Dan Dickinson.

Aliento a las mujeres a participar en todos los procesos políticos, de paz, de seguridad, y de desarrollo que sostendrán a sus comunidades.

El empoderamiento económico de las mujeres es una herramienta fundamental para su acceso a posiciones de liderazgo y toma de decisiones”, dijo Mohammed. “Aliento a las mujeres a participar en todos los procesos políticos, de paz, de seguridad, y de desarrollo que sostendrán a sus comunidades”.

La ONU y la comunidad internacional en general están apoyando los esfuerzos de los países de la cuenca del Lago Chad para regenerar la región.

Se espera que el lago Chad pueda dar nueva vida con niveles crecientes de agua, permitiendo a los pescadores llevar a cabo sus actividades tradicionales de años pasados, mientras les proporciona un futuro económico y político más seguro.

Fuente: Centro de Noticias ONU.