El informe de las Naciones Unidas sobre el comercio destaca el impacto de la pérdida de tierras y recursos en la economía palestina

Los agricultores palestinos cosechan aceitunas con un asentamiento israelí en el fondo. Editorial: Archivos de UNRWA / Alaa Ghosheh

La producción agrícola en el territorio palestino ocupado disminuyó en un 11% y la proporción del producto interno bruto (PIB) del sector se redujo a un 0,5% entre 2015 y 2016 debido a la escasa utilización de tierras cultivables, la falta de riego y la prohibición de la importación de fertilizantes adecuados de Israel, según un informe publicado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés).

“El hecho de que hoy el PIB real per cápita en el territorio palestino ocupado esté al mismo nivel que en 1999 es una clara indicación del costo humano y la pérdida del potencial económico causados por la ocupación”, dijo la UNCTAD en un comunicado de prensa sobre el informe sobre la asistencia al pueblo palestino: evolución de la economía del territorio palestino ocupado.

Según la agencia de las Naciones Unidas, el crecimiento económico en todos los sectores está limitado por la pérdida de tierras y recursos para los asentamientos israelíes y la anexión de tierras en la Ribera Occidental. La situación se ve aún más agravada por las restricciones a la importación de insumos esenciales, lo que incrementa los costos de producción, disminuye las inversiones y genera alto desempleo y la pobreza generalizada.

“Parece que esto continuará en 2017”, agregó.

En el comunicado de prensa, la UNCTAD también señaló que las actividades de reconstrucción han sido lentas, pues solo se ha desembolsado la mitad de los 3.500 millones de dólares prometidos en la Conferencia de El Cairo sobre Palestina – Reconstrucción de Gaza, celebrada en 2014. Además, el 84% del total de las necesidades de recuperación no se han atendido.

Además, alrededor del 80 por ciento de la población de Gaza recibe asistencia alimentaria y otras formas de transferencias sociales, la mitad de la población padece inseguridad alimentaria y sólo el 10% tiene acceso a un suministro mejorado de agua, señaló la UNCTAD. Además, recalcó que la crisis de suministro de energía dejaba a las personas sin electricidad hasta 20 horas por día a principios de 2017.

“Esto paraliza todas las actividades económicas y la prestación de servicios vitales, en especial los servicios de salud, abastecimiento de agua y tratamiento de aguas residuales”, señaló.

La UNCTAD también informó de que la economía palestina registró una disminución del 38% en el apoyo de los donantes entre 2014 y 2016, debido en parte a que la ocupación impidió que la afluencia de asistencia se convierta en ganancias tangibles para el desarrollo.

Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de las Naciones Unidas para el Perú.

Lima, septiembre de 2017