Retorno de refugiados a la República Democrática del Congo está lleno de desafíos, informa las Naciones Unidas

Las familias que huyeron de los ataques de la milicia en la provincia de Kasai en la República Democrática del Congo llegan al asentamiento de Lóvua, recientemente establecido, en el norte de Angola. Editorial: ACNUR / Rui Padilha

A pesar de las mejoras en la situación de seguridad de las partes afectadas por el conflicto de la República Democrática del Congo, el restablecimiento de la paz continúa siendo frágil, y el retorno de las poblaciones desplazadas, lleno de desafíos.

“A pesar de la situación crítica, algunos congoleños que se habían refugiado en Angola están tratando de regresar a sus hogares en Kasaï”, dijo hoy a los periodistas Cécile Pouilly, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en una rueda de prensa en Ginebra.

Sin embargo, muchos de los que regresaron espontáneamente a sus países de origen encontraron sus hogares destruidos y ahora se ven obligados a vivir en condiciones de desplazamiento interno.

“El personal del ACNUR encontró poblaciones enteras quemadas y a civiles en una situación desesperada, pues los servicios básicos se habían suspendido y la anarquía prevalecía”, agregó, transmitiendo información recopilada por la misión de campo de la agencia de las Naciones Unidas.

En la zona cercana a la ciudad fronteriza de Kamako, nueve de cada diez aldeas habían sido incendiadas por grupos armados o por combates entre ellos y las fuerzas gubernamentales. Además, los puestos de salud, escuelas y edificios públicos fueron sistemáticamente destruidos o saqueados por grupos armados locales.

Los niños fueron los más afectados y cientos de ellos han sido separados de sus familias o han sido testigos de sus asesinatos. Igualmente precaria es la situación de los ancianos, las personas que necesitan atención médica, o que tienen discapacidad.

La respuesta del ACNUR en el país se ve obstaculizada por falta de recursos. De los 102,5 millones de dólares que se necesitan, sólo se ha recibido un 17%. La falta de acceso también está causando considerables dificultades.

La crisis de Kasaï había comenzado hace más de un año, extendiéndose de tensiones locales a un conflicto que afecta a nueve de las 26 provincias de la nación africana. Desde abril de 2017, unos 33.000 refugiados que huían del conflicto habían sido registrados en la provincia de Lunda Norte, según el ACNUR.

Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de las Naciones Unidas para el Perú.

Lima, septiembre de 2017