Las familias que regresan al oeste de Mosul necesitan albergue con urgencia

Un niño camina por las ruinas de un edificio destruido por un bombardeo en el oeste de Mosul. Foto: UNICEF/Alessio Romenzi

11 de agosto, 2017 — Casi 80.000 familias han regresado al oeste de Mosul, en Iraq, y tienen críticas necesidades humanitarias, informó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). “La población que retorna a Mosul necesita ayuda de todo tipo, pero la necesidad más importante es la de refugio, especialmente en la parte oeste de la ciudad. Muchos vecindarios han sido extensamente dañados o totalmente destruidos”, aseguró Andrej Mahecic, el portavoz de ACNUR, ante la prensa en Ginebra.

De los 54 distritos residenciales del oeste de la ciudad iraquí, 15 están destruidos y el resto tiene daños moderados o leves.
Además, las minas y artefactos explosivos sin estallar representan un riesgo enorme para estas personas, especialmente para los niños, advirtió Mahecic.

Añadió que también existen grandes desafíos en el acceso a los servicios básicos como el agua, la electricidad y el combustible.

Por otro lado, según las autoridades iraquíes, más del 90% de las personas que habían huido del este de Mosul han regresado a su hogares y están reanudando gradualmente su vida cotidiana, mientras que en el oeste de la ciudad solo el 10% ha intentado retornar.

Además, se reportan muchas familias emprendiendo el viaje hacia a Mosul para luego regresar al campamento de desplazados al ver que sus hogares fueron destruidos y la situación económica es crítica.

ACNUR está en el terreno distribuyendo carpas y mantas, así como otros tipos de ayuda, incluyendo dinero en efectivo.