Los terroristas extranjeros en Medio Oriente aumentan las amenazas a la paz internacional, alerta la ONU

Nickolay Mladenov, coordinador especial para el Proceso de Paz en Medio Oriente, en el Consejo de Seguridad. Foto de archivo: ONU/Manuel Elías

20 de abril, 2017 — Más de 30.000 combatientes terroristas extranjeros de más de cien países han viajado a Medio Oriente en los últimos años para unirse a organizaciones terroristas y otros actores no estatales que operan en la región, dijo hoy el coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en esa zona del mundo.

Durante un debate del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la situación en Medio Oriente, Nickolay Mladenov advirtió del riesgo que implican estos militantes.

“Su presencia y acumulación de recursos y armas en grandes extensiones de territorio aumentan las amenazas a la paz y seguridad regionales e internacionales. Algunos de esos huestes extranjeros han regresado a sus países, propagando la violencia en sus comunidades”, alertó Mladenov.

En un repaso de los conflictos en los países de Medio Oriente y el norte de África, el diplomático identificó la exclusión social y la marginación como los factores que propician el extremismo violento.

Aseveró que los grupos armados o terroristas han prosperado aprovechando la debilidad de la gobernanza y la ausencia de derechos humanos que existe en la región.

Al referirse al conflicto palestino-israelí, el enviado de la ONU fue enfático al afirmar que la cuestión de Palestina sigue siendo un poderoso símbolo unificador explotado por los grupos terroristas.

“Acabar la ocupación y alcanzar la solución de dos Estados no resolverá todos los problemas de la región, pero mientras el conflicto persista, continuará alimentándolos”, puntualizó.

Para concluir, Mladnov hizo eco al Secretario General de la ONU subrayando la urgencia de una diplomacia para la paz en Medio Oriente y llamó al Consejo de Seguridad a unirse, recordando que las divisiones han abierto las puertas a intervenciones extranjeras y manipulación, alimentando así la inestabilidad y los enfrentamientos sectarios.