La explotación sostenible de los minerales y los recursos del océano

 Por Peter Thomson

Con el fin de realizar aportaciones al tema del Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua, este artículo refleja el punto de vista de un pequeño Estado insular en desarrollo del Pacífico. Tomando en consideración la gran masa de agua que rodea a Fiji y a otros pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) del Pacífico, la explotación sostenible de los recursos marinos vivos y,más recientemente, de los recursos no biológicos o minerales ha supuesto una preocupación fundamental y constante.

Fiji es un archipiélago compuesto por más de 300 islas dispersas a lo largo de 1,3 millones de kilómetros cuadrados del océano Pacífico Sur. En comparación con la gran extensión de agua, la superficie terrestre de Fiji es de apenas 18.333 kilómetros cuadrados. El archipiélago de Fiji forma parte del grupo de las islas de Oceanía. El tamaño relativamente pequeño de la superficie terrestre de Fiji y su gran extensión oceánica con carácter de zona económica exclusiva (ZEE) son comunes a los 14 países insulares situados en el océano Pacífico. En conjunto, la superficie terrestre total de los 14 Estados insulares del Pacífico es de apenas un 3% en comparación con el conjunto de sus ZEE, mientras que un 97% corresponde al océano. Tanto en Fiji como en los países insulares del Pacífico, el océano es la base de nuestro sustento, nuestra seguridad alimentaria y nuestra economía. El desarrollo sostenible depende fuertemente de la salud y la gestión sostenible del océano Pacífico.

Como recurso y base de nuestro medio de vida, el océano representa tanto oportunidades como desafíos. Dada nuestra condición de nación insular rodeada por el mar, nos encontramos, por un lado, a merced del océano y, por otro, somos los custodios de sus recursos. Si agotamos los recursos que hoy nos sostienen, las generaciones futuras sufrirán las consecuencias. Por ello, estamos atentos a las prácticas de pesca destructivas, nos oponemos a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, y pedimos el fortalecimiento de las organizaciones regionales de ordenación pesquera (OROP).

Una parte importante de los retos ambientales y climáticos a los que nos enfrentamos tiene su origen en la influencia del océano que nos rodea. Los vientos cambiantes, las corrientes oceánicas, los huracanes y las tormentas son el resultado de la interacción entre el océano y la atmósfera.

El presente artículo pone de relieve algunas esferas prioritarias y desafíos a los que se enfrenta Fiji para garantizar la explotación sostenible de los recursos del océano. Al abordar estas cuestiones, se hace referencia a los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico en su conjunto, ya que los desafíos señalados no son exclusivos de Fiji, sino comunes a todos ellos.

ASPIRACIONES DE DESARROLLO

El desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico depende de que reciban una parte equitativa de los ingresos y otras formas de participación económica activa de la pesca y otros recursos marinos. En la actualidad, los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico no gozan de beneficios económicos y sociales equitativos derivados de la utilización de los recursos marinos vivos, a pesar de depender fuertemente de ellos.

Los desafíos que el desarrollo sostenible entraña para los pequeños Estados insulares en desarrollo ya han sido ampliamente reconocidos en el actual marco multilateral para los océanos y el desarrollo sostenible; sin embargo, los progresos hacia la aplicación de estrategias efectivas para abordarlos siguen siendo poco sistemáticos, tienen un apoyo insuficiente y no resultan apropiados. La falta de relación entre los instrumentos internacionales que rigen los océanos, por una parte, y el desarrollo sostenible, por otra, ha creado obstáculos para la realización plena de las aspiraciones de desarrollo de los pequeños Estados insulares en desarrollo y, en muchos casos, es un impedimento fundamental para el logro de los objetivos nacionales de desarrollo económico.

Se requiere un compromiso firme y mensurable para abordar de forma más integral las aspiraciones legítimas de desarrollo de los pequeños Estados insulares en desarrollo que figuran en el Acuerdo de 1995 sobre las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones de peces altamente migratorios. Los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico ven la necesidad imperiosa de una senda concreta para los Estados, con calendarios, objetivos e hitos específicos, a fin de facilitar la ordenación sostenible de los recursos oceánicos y de aumentar la participación en los beneficios derivados de su aprovechamiento. Esto debería incluir el aumento de la participación directa en la economía y la creación de capacidad. También es necesario que la comunidad internacional preste su cooperación y asistencia para que los pequeños Estados insulares en desarrollo puedan hacer realidad sus aspiraciones de desarrollo.

INDUSTRIA PESQUERA

Las poblaciones de peces saludables resultan fundamentales para la seguridad alimentaria y para garantizar la prosperidad económica y el bienestar social y cultural de numerosos Estados. Una de las más graves deficiencias en la aplicación de los resultados pertinentes de las principales cumbres sobre desarrollo sostenible se refiere a la industria pesquera. Si bien los países acordaron en el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo restablecer las poblaciones mundiales de peces a niveles sostenibles para el año 2015, las poblaciones siguen siendo explotadas a niveles cada vez más insostenibles. Para hacer frente a este problema, los Estados deben asumir un nuevo compromiso de mantener o restablecer las poblaciones de peces agotadas a niveles sostenibles, además de comprometerse a aplicar los planes de ordenación basados en datos científicos dirigidos al restablecimiento de las poblaciones para el año 2015, incluso mediante la reducción o suspensión de las capturas en todas las poblaciones que sean objeto de sobrepesca o corran riesgo de serlo.

Aún queda mucho por hacer para lograr una mejora de la transparencia y la responsabilidad en la ordenación pesquera que permita hacer frente a esta disminución de las poblaciones de peces. Los encomiables esfuerzos de las OROP que han llevado a cabo exámenes de rendimiento independientes deben ampliarse y aumentarse mediante exámenes periódicos transparentes dirigidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, a fin de lograr que la aplicación de las medidas de las OROP esté en consonancia con los compromisos internacionales. Los anteriores exámenes de la Asamblea sobre la aplicación de los objetivos de ordenación pesquera, como la moratoria sobre la pesca de enmalle y de deriva y la evaluación del impacto de la pesca en los fondos marinos, han dado lugar a reformas positivas que probablemente no se habrían producido sin su supervisión. Se espera que los exámenes de la Asamblea General sobre el desempeño de las OROP mejoren su eficacia y generen la voluntad política necesaria que permita adoptar las medidas fundamentales para restablecer las poblaciones de peces a niveles sostenibles. Lamentablemente, no se han acordado las normas propuestas en la Organización Mundial del Comercio sobre las subvenciones a la pesca, que contribuyen a la sobreexplotación de los recursos pesqueros. Para los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico, como Fiji, resulta fundamental frenar las subvenciones destinadas a la pesca comercial, que conducen a prácticas insostenibles y destructivas, mientras que debe facilitarse la pesca artesanal y en pequeña escala en los Estados ribereños, donde la pesca representa una forma de vida.

Los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico han demostrado su liderazgo mundial en materia de conservación marina, por ejemplo, mediante la creación de zonas marinas protegidas y la adopción de soluciones innovadoras, como los sistemas de limitación de días de pesca o los cierres selectivos de la pesca en alta mar, con el fin de hacer frente a los objetivos de pesca sostenible. Otras estrategias innovadoras dirigidas a la explotación sostenible de los recursos marinos y del océano incluyen un trato más firme de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, el establecimiento de prohibiciones estacionales para los dispositivos de concentración de peces y la eliminación de las prácticas pesqueras destructivas.

CAMBIO CLIMÁTICO Y ACIDIFICACIÓN DE LOS OCÉANOS

La tercera esfera prioritaria de Fiji hace referencia a las consecuencias del cambio climático, que incluyen la acidificación de los océanos. Los océanos y el cambio climático no pueden contemplarse como algo aislado de lo que ocurre en las zonas costeras. Los efectos combinados del cambio climático, a saber, la subida del nivel del mar, el aumento de la temperatura de la superficie marina y la mayor actividad tormentosa, así como los efectos adversos de la acidificación de los océanos causada por la mayor cantidad de dióxido de carbono disuelto en ellos, son algunas de las principales amenazas para la salud de los océanos y de las zonas costeras.

Los ecosistemas de los arrecifes de coral son especialmente vulnerables al cambio climático y a la acidificación de los océanos, y pueden ser el primer ecosistema marino que quede destruido si las medidas de mitigación y adaptación no se intensifican con urgencia. Existen numerosos estudios sobre los efectos del cambio climático en los arrecifes de coral debidos al aumento de la temperatura, y solo estamos empezando a percibir cómo la acidificación los afectará por partida doble. Estos corales son tesoros mundiales que necesitan verse protegidos de factores culturales, sociales, económicos y medioambientales. La reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero es un imperativo mundial.

Además, dados los peligrosos niveles actuales de dióxido de carbono en la atmósfera y en los océanos, el aumento de la capacidad de resistencia de los ecosistemas marinos vulnerables debería ser una de las medidas prioritarias en el nuevo paradigma de desarrollo sostenible orientado a la acción. Se trata de una cuestión nueva e incipiente que requiere atención inmediata y resultados concretos. En particular, el apoyo internacional a la creación de capacidad para que los países en desarrollo sean capaces de aumentar la resistencia de los ecosistemas marinos a la acidificación de los océanos y al cambio climático resulta fundamental para salvaguardar los ecosistemas marinos. Asimismo, es necesario mejorar la vigilancia mundial y el intercambio de información sobre los efectos de la acidificación de los océanos, así como garantizar que las organizaciones internacionales y las OROP tengan en cuenta el cambio climático y la acidificación de los océanos en sus decisiones relativas a la ordenación de los océanos, por ejemplo mediante la mejora de la evaluación del impacto ambiental.

MINERALES DE LOS FONDOS MARINOS

La última esfera prioritaria es la exploración y explotación sostenible de los minerales de los fondos marinos. Si bien los peces y otros recursos marinos vivos han sido fundamentales para el desarrollo económico de Fiji, creemos que nuestras iniciativas para explorar los fondos marinos y explotar sus recursos minerales ofrecen un gran potencial de expansión económica. Gracias a la extensa experiencia adquirida en las actividades mineras terrestres y los acuerdos de pesca, creemos que un enfoque prudente de la explotación minera en los fondos marinos garantizará que no se sacrifique la conservación del medio ambiente para obtener beneficios económicos. La gran demanda de metales de tierras raras para su uso en industrias tan comunes como los teléfonos móviles y los chips de computadoras hace que la explotación sostenible de los minerales de los fondos marinos deba considerarse de manera cuidadosa y oportuna.

Si bien la explotación minera en los fondos marinos se encuentra en gran medida en una etapa exploratoria, para Fiji y numerosos pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico esta actividad representa una nueva era viable de oportunidades para el crecimiento y el desarrollo económicos. En este sentido, somos conscientes de la necesidad de evitar que se produzcan efectos negativos en el medio marino, preservar la biodiversidad, mantener la integridad de los ecosistemas marinos y reducir al mínimo el riesgo de que la explotación minera en los fondos marinos cause efectos perjudiciales a largo plazo o irreversibles.

Todas estas inquietudes se fundamentan en la firme defensa por parte de Fiji y los pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico de una mayor voluntad política orientada a la buena salud de los océanos y la pesca, así como de fortalecer el vínculo entre los océanos y el desarrollo sostenible. A fin de pasar de la retórica a la acción para evitar el deterioro de la salud de los océanos mundiales, la comunidad internacional ya no puede ocultar sus compromisos bajo los oscuros párrafos de instrumentos distantes. Es necesario abordar las causas fundamentales de forma verdaderamente global, directa y honesta.