3 de Mayo – Día Mundial de la Libertad de Prensa

Por iniciativa de la UNESCO, la Asamblea General de la ONU acordó celebrar en 1993 el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Se escogió el 3 de mayo para recordar la aprobación, en 1991, de la Declaración de Windhoek para la Promoción de una Prensa Independiente y Plural en África, acto que tuvo lugar en la clausura de un seminario sobre libertad de prensa organizado por UNESCO y la ONU en Windhoek, Namibia. La propuesta de la UNESCO estuvo sustentada en una resolución suscrita en la Conferencia General de esta organización en 1991, titulada “Promoviendo la libertad de prensa en el mundo”, y por la cual la UNESCO reconocía que una prensa independiente, plural y libre es un componente esencial de cualquier sociedad democrática.

EL SECRETARIO GENERAL

MENSAJE CON MOTIVO DEL DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA

3 de mayo de 2016

Los derechos humanos, las sociedades democráticas y el desarrollo sostenible dependen de la libre circulación de la información. El derecho a la información depende de la libertad de prensa. Todos los años celebramos el Día Mundial de la Libertad de Prensa para poner de relieve esos principios fundamentales, proteger la independencia de los medios de comunicación y honrar a los trabajadores de los medios de comunicación que arriesgan e incluso pierden la vida en el ejercicio de su profesión.

Este año, el Día Mundial de la Libertad de Prensa coincide con tres hitos importantes. Se cumple el 250° aniversario de la primera ley sobre libertad de información, que se aplicó en el actual territorio de Suecia y Finlandia, y el 25º aniversario de la aprobación de la Declaración de Windhoek relativa a los principios de la libertad de prensa, y, además, 2016 es el primer año de la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La libertad de prensa y la libre circulación de la información son necesarias no solo para informar a los ciudadanos sobre los Objetivos, sino también para permitirles que exijan a sus dirigentes que se hagan responsables del cumplimiento de sus promesas. Los medios de comunicación, incluidos, cada vez más, los nuevos medios en línea, son como nuestros ojos y nuestros oídos. Todos nos beneficiamos de la información que brindan.

Es esencial contar con un entorno mediático libre, independiente y seguro. Sin embargo, con demasiada frecuencia, los periodistas son objeto de amenazas o de acoso, enfrentan obstáculos para cumplir su trabajo, o incluso pierden la vida tratando de obtener información. Muchos permanecen detenidos durante largo tiempo, en algunos casos en condiciones deplorables, por haber informado sobre fallos del gobierno, actos ilícitos de las empresas o problemas sociales.

Me preocupa mucho el entorno cada vez más restrictivo que deben enfrentar los trabajadores de los medios de comunicación en muchos países. Las limitaciones a la libertad de expresión son una traba para el progreso en sí. En este Día Mundial de la Libertad de Prensa, insto a todos los gobiernos, los políticos, las empresas y los ciudadanos a que se comprometan a impulsar y proteger la libertad y la independencia de los medios de comunicación. Sin este derecho fundamental, las personas son menos libres y están menos empoderadas. Con él, podemos trabajar juntos para lograr un mundo con dignidad y oportunidades para todos.