25 de Marzo – Día Internacional de Solidaridad con los Funcionarios Detenidos y Desaparecidos

Alec Collett. Foto: AFP/Getty Images.

Alec Collett. Foto: AFP/Getty Images.

El Día Internacional de Solidaridad con los miembros del personal detenidos o desaparecidos se conmemora todos los años con ocasión del aniversario del secuestro del Sr. Alec Collett, ex periodista que trabajaba para el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas en el Cercano Oriente cuando fue secuestrado por elementos armados en 1985.Su cuerpo fue encontrado en el valle de Bekaa en Líbano en 2009.

En los últimos años, el Día Internacional de Solidaridad con los miembros del personal detenidos o desaparecidos ha cobrado una importancia aún mayor con la intensificación de las agresiones contra las Naciones Unidas. Se trata de un día para impulsar la adopción de medidas, exigir justicia y reforzar nuestra decisión de proteger a los funcionarios y al personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, así como a nuestros colegas de la comunidad de organizaciones no gubernamentales y la prensa.

Mensaje del Secretario General con ocasión del Día Internacional de Solidaridad con los Funcionarios Detenidos y Desaparecidos

25 de marzo de 2016

El mes pasado, nos confirmaron la trágica noticia de que nuestro colega Amer al-Kaissy había sido muerto en el Iraq, unos nueve meses después de que fuera secuestrado. Reitero mi condena de este despreciable asesinato y mi llamamiento a las autoridades iraquíes a que lleven a los perpetradores ante la justicia.

En este Día Internacional de Solidaridad con los Funcionarios Detenidos y Desaparecidos, insto a que se intensifiquen los esfuerzos por hacer comparecer ante la justicia a todos los autores de estos crímenes atroces y a que se ponga fin a la impunidad.

El año pasado, seis funcionarios de las Naciones Unidas fueron secuestrados y mantenidos como rehenes por agentes no estatales antes de ser liberados. Veinte funcionarios de la Organización siguen detenidos. Diversos Estados Miembros mantienen detenidos a otros cinco, sin que se hayan dado motivos para ello.

Este inaceptable silencio pone en riesgo a las personas en cuestión y, al mismo tiempo, socava la misión de las Naciones Unidas en general. Los funcionarios, en especial aquellos que han sido desplegados en condiciones peligrosas, merecen una protección total y un pleno goce de sus derechos. Algunos son funcionarios nacionales que se esfuerzan por promover el progreso en sus propios países; otros están lejos de sus hogares y sus familias. Todos representan lo mejor de las Naciones Unidas.

Insto a todas las partes a respetar los derechos, las prerrogativas y las inmunidades del personal de las Naciones Unidas. Recuerdo también a las autoridades nacionales su responsabilidad de proteger a todo el personal de la Organización y de evitar que se cometan violaciones en su contra.

Todos los Estados deben apoyar también la Convención de 1994 sobre la Seguridad del Personal de las Naciones Unidas y el Personal Asociado, así como su Protocolo Facultativo de 2005, en virtud del cual se amplía la protección jurídica a otros trabajadores humanitarios.

Entre las muchas personas afectadas por la muerte del Sr. al-Kaissy, uno de sus amigos escribió en su homenaje una promesa de continuar su vital labor. Esta conmovedora respuesta da fe de la tenacidad y el compromiso del personal de las Naciones Unidas, que merece plena protección mientras se esfuerza por cumplir nuestra misión de fomentar el desarrollo, la paz y los derechos humanos en todo el mundo.