19 de noviembre – Día Mundial del Retrete

El saneamiento es la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que menos ha avanzado. Por ello, a principios del 2013, el Vicesecretario General de las Naciones Unidas, Jan Eliasson, en nombre del Secretario General, puso en marcha una campaña destinada a romper el silencio sobre la defecación al aire libre Disponible en inglés y a fomentar el diálogo como parte de su llamamiento a la acción para promocionar el saneamiento.

Esta iniciativa se basa en el firme compromiso que ya adquirieron en su momento los Estados Miembros de la ONU. La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución “Saneamiento para todos” (A/RES/67/291) en julio de 2013, designando el 19 de noviembre Día Mundial del Retrete. Este Día está organizado por ONU-Agua en colaboración con los Gobiernos y las partes interesadas más relevantes.

Mensaje sobre el Día Mundial del Retrete
19 de noviembre de 2015

El saneamiento es fundamental para la salud humana y ambiental, así como para las oportunidades, el desarrollo y la dignidad. Sin embargo, hoy día, en todo el mundo, una de cada tres personas carece de servicios de saneamiento mejorados, y una de cada ocho practica la defecación al aire libre.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, adoptada recientemente, reconoce el papel fundamental que desempeña el saneamiento en el desarrollo sostenible. La naturaleza integrada de la nueva Agenda significa que necesitamos comprender mejor las conexiones entre los elementos constitutivos del desarrollo. En ese espíritu, la celebración este año del Día Mundial del Retrete se centra en el ciclo vicioso que conecta el saneamiento deficiente y la malnutrición.

Las deficiencias en el saneamiento y la higiene son un elemento crucial de la enfermedad y la malnutrición. Cada año, demasiados niños menores de 5 años han visto sus vidas interrumpidas o alteradas para siempre como consecuencia de las malas condiciones de saneamiento: más de 800.000 niños de todo el mundo —es decir, uno cada dos minutos— mueren de diarrea, y casi la mitad de todas las muertes de niños menores de 5 años se deben a la desnutrición. Una cuarta parte de los niños menores de 5 años padece retraso del crecimiento y muchos otros niños, así como adultos, están enfermando gravemente y a menudo sufren consecuencias para la salud y el desarrollo a largo plazo, incluso durante toda su vida. Los padres y los tutores conllevan el costo de esas consecuencias. Las mujeres, en particular, soportan las consecuencias directas.

A pesar de los argumentos morales y económicos convincentes para la adopción de medidas relacionadas con el saneamiento, el progreso es demasiado escaso y demasiado lento. En muchos sentidos, el saneamiento es la meta menos conseguida de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Es por ello que en 2013 se lanzó el Llamamiento a la Acción en Materia de Saneamiento, y por eso nuestro objetivo es poner fin a la defecación al aire libre para 2025.

La Agenda 2030 nos exhorta a renovar nuestros esfuerzos para proporcionar acceso a servicios de saneamiento adecuados en todo el mundo. Debemos seguir educando y protegiendo a las comunidades en situación de riesgo, y cambiar las percepciones culturales y las prácticas de larga data que obstaculizan la búsqueda de la dignidad.

Al trabajar juntos, y mediante un debate abierto y franco sobre la importancia de los retretes y el saneamiento, podemos mejorar la salud y el bienestar de un tercio de la familia humana.