14 de Noviembre – Día Mundial de la Diabetes

Aceptando el hecho que la Federación Internacional de la Diabetes ha estado observando el Día Mundial de la Diabetes mundialmente desde 1991, con un co patrocinio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asamblea General designó el actual Día Mundial de la Diabetes como un día de Naciones Unidas (resolución 61/225 del 20 de diciembre de 2006).


Mensaje del Secretario General con ocasión del Día Mundial de la Diabetes

En todo el mundo hay cerca de 350 millones de personas con diabetes, y la prevalencia aumenta con rapidez, en particular en los países de medianos y bajos ingresos. Son muchas las medidas que todos podemos tomar para minimizar el riesgo de contraer la enfermedad y, en caso de llegar a contraerla, seguir viviendo con salud durante mucho tiempo.

Las personas que tienen diabetes pierden la capacidad de regular correctamente el nivel de azúcar de la sangre. Cuando no se controla ese nivel, se pueden producir daños en el sistema nervioso, ataques al corazón, infartos cerebrales, ceguera, colapso renal y amputaciones de las extremidades inferiores.

La mayoría de las personas que tienen diabetes padecen una variante de la enfermedad (el tipo 2) que afecta de manera desproporcionada a quienes tienen sobrepeso y un estilo de vida sedentario. Esto significa que para evitar la diabetes tipo 2 debemos seguir los mismos pasos que para mantenernos sanos en general.

En este caso, la palabra “pasos” es la más indicada. Todos los que estén en condiciones de levantarse en lugar de estar sentados, de caminar un poco más cada día y de llevar una vida más activa en general, deberían hacerlo.

La diabetes también afecta al bolsillo. Muchos de los afectados que sufren complicaciones pierden sus ingresos porque no pueden trabajar. Además, el tratamiento puede resultar costoso. Hay muchas personas en países de medianos y bajos ingresos, donde viven la mayoría de las personas que tienen diabetes, que no pueden permitirse comprar insulina. En los últimos años, incluso en los países de ingresos altos, el costo ha aumentado tanto que ya no está al alcance de muchos. En el caso de las personas que no producen insulina propia en absoluto (como ocurre con los afectados por el tipo 1), la falta de insulina es una sentencia de muerte.

Así como las personas deben seguir los pasos para llevar una vida sana, los gobiernos también pueden adoptar medidas para crear un entorno favorable. Los servicios de salud pueden ampliar la atención de la diabetes. Por su parte, el sector privado puede mejorar la disponibilidad y asequibilidad de productos más saludables y medicamentos esenciales.

Recientemente, el mundo dio un paso importante con la aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la que figura la meta de reducir en un tercio, de aquí a 2030, la mortalidad por enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes.

En este Día Mundial de la Diabetes, reconozcamos los progresos que hemos hecho, pero admitamos también que todavía no son suficientes. Sigamos avanzando paso a paso para limitar el impacto de la diabetes.