26 de Septiembre – Día Internacional para la eliminación total de las armas nucleares

Escultura de San Jorge y el dragón. El dragón está hecho de fragmentos de misiles nucleares soviéticos, SS-20, y estadounidenses, Pershing. Foto ONU/Milton Grant

Escultura de San Jorge y el dragón. El dragón está hecho de fragmentos de misiles nucleares soviéticos, SS-20, y estadounidenses, Pershing. Foto ONU/Milton Grant

Con el objetivo de concienciar a la población y a los dirigentes acerca de los beneficios reales de la eliminación de las armas nucleares y de los costes sociales y económicos derivados de su mantenimiento, la Asamblea General ha designado el 26 de septiembre como el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares. Este día brinda a la comunidad internacional la oportunidad de reafirmarse en su compromiso prioritario con el desarme nuclear global.

En la actualidad, más de la mitad de la población mundial vive en países que poseen armamento nuclear o forman parte de alianzas nucleares. A pesar de la creciente preocupación mundial por las catastróficas consecuencias del uso de tan solo un arma nuclear —ni que decir tiene las de una guerra nuclear regional o global—, existen unas 17.000 armas nucleares en el mundo.

La conmemoración de este Día en las Naciones Unidas es especialmente importante, tenida cuenta de la universalidad de la Organización y de su experiencia en tratar las cuestiones de desarme nuclear. Es el foro adecuado para abordar uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad: alcanzar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares.

arco de instrumentos separados, que se refuercen mutuamente, o una convención sobre las armas nucleares, respaldada por un sistema sólido de verificación.

Lo que más importa no es qué vía se adopte sino que la elegida vaya en la dirección correcta: hacia el objetivo acordado internacionalmente de la eliminación total de las armas nucleares.

El Día Internacional no sirve meramente para promover que se limiten las armas nucleares, se reduzca su alcance, se frene su despliegue o se disminuya su función en las políticas de seguridad, también es un día en que la comunidad mundial reflexiona sobre los muchos beneficios que reportaría el desarme nuclear, desde el aumento de la seguridad hasta la conservación de los recursos financieros y científicos. Y es un día propicio para imaginar las consecuencias que acarrearía el fracaso de la peligrosa y frágil doctrina de la disuasión nuclear.

Volvamos a hacer del desarme nuclear una de las máximas prioridades internacionales, en interés de la paz y la seguridad de todos y de las generaciones venideras.

Mensaje con ocasión del Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares
26 de septiembre de 2015

En 2015 se cumplen 70 años de la utilización por primera y última vez de un arma nuclear en una guerra.

La norma contra el uso de las armas nucleares (las armas más destructivas jamás creadas y que pueden tener costos humanos sin precedentes) se ha mantenido firme durante siete decenios.

Pero la única garantía absoluta de que esas armas no se vuelvan a utilizar nunca es su eliminación total.

La comunidad internacional ha proclamado el objetivo de lograr un mundo libre de armas nucleares. Lamentablemente, hay cada vez más divisiones entre los Estados Miembros sobre el modo y el momento de alcanzar ese objetivo.

Esta división quedó patente durante la Conferencia de Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, en mayo de este año.

Exhorto a todos los Estados a que colaboren de manera constructiva para encontrar la forma de avanzar.

La eliminación de las armas nucleares también liberaría enormes cantidades de recursos que podrían utilizarse para aplicar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Las consecuencias de que se volvieran a utilizar armas nucleares, ya sea de manera intencionada o por error, serían terribles. En lo que atañe a nuestro objetivo común de lograr el desarme nuclear, no debemos demorarnos: debemos actuar ahora.