Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en alterar o dañar los órganos genitales femeninos por razones que nada tienen que ver con decisiones médicas, y es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.

Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación contra mujeres y niñas. La práctica viola sus derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

El 20 de diciembre de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución A/RES/67/146, en la cual exhorta a los Estados, al sistema de la ONU, a la sociedad civil y a todas las partes implicadas a seguir observando el 6 de febrero como el Día Internacional de la Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, y a aprovechar la ocasión para mejorar las campañas de sensibilización y tomar medidas concretas contra la mutilación genital femenina.

Mensaje con ocasión del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina
Nueva York, 6 de febrero de 2015

En este Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, me sumo a mis colegas de las Naciones Unidas para exhortar a los trabajadores sanitarios de todo el mundo a que eliminen esta práctica profundamente nociva.

El apoyo activo de la comunidad médica a favor del derecho de las niñas y las mujeres a la protección contra la mutilación genital femenina ha sido fundamental para lograr el compromiso renovado de los Estados Miembros que ha quedado plasmado en la reciente resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre esta cuestión.

Los sistemas de salud y los profesionales sanitarios son esenciales para el bienestar de las sociedades. Proporcionan información fidedigna, científica y objetiva que puede ayudar a las personas a protegerse contra las violaciones de sus derechos.

Me siento verdaderamente inspirado por las medidas ya adoptadas por profesionales de la salud como la Asociación de Matronas de Mauritania, que se niega a practicar la mutilación genital femenina y promueve activamente el abandono de esta práctica como resultado del apoyo del Programa Conjunto sobre la Mutilación/Ablación Genital Femenina del Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

También debemos velar por que los padres no traten de sortear a los trabajadores sanitarios para buscar métodos alternativos de someter a sus hijas a la mutilación genital femenina.

Si todos —mujeres, hombres y jóvenes— nos movilizamos, será posible poner fin en esta generación a una práctica que actualmente afecta a unos 130 millones de niñas y mujeres en los 29 países en los que se dispone de datos.

El cambio vendrá de las propias comunidades. Romper el silencio y refutar los mitos en torno a la mutilación genital femenina son los primeros pasos en el camino para eliminar dicha práctica por completo.

En este Día Internacional, hago un llamamiento a todas las personas y asociados para poner fin a la mutilación genital femenina y crear el futuro que queremos, en el que todas las niñas puedan crecer sin violencia ni discriminación, con plena dignidad e igualdad y todos sus derechos humanos.